lunes, 17 de enero de 2011

La Sub –20: Perú 0–2 Chile

Perú pierde ante Chile en su debut

Hace como un mes, de regreso a mi casa, escuchaba en la radio una entrevista a Gustavo Ferrín, DT de la selección Sub 20 de Perú. La confianza en su voz, las interesantes ideas sobre el manejo de grupo y estrategias de juego, me hacían pensar (en serio) que se trataba de una persona no solo preparada para el trabajo, sino bastante capaz de formar un equipo competitivo para éste campeonato, poco importante para muchos, pero oficial de fútbol al fin.

Toda esa impresión desapareció a los 5 minutos de comenzado el segundo tiempo del Perú – Chile, en Arequipa. Ya durante el primer tiempo había visto un equipo bastante atolondrado, cuya idea de fútbol era dársela a los que saben y esperar que hagan algo. Poco conjunto, pocas ideas de fútbol. Mucha individualidad y lujo y llevadita y patadita, pero poco equipo. Y así no llegas a ningún lado. Cosas puntuales:

  • Eso no era un equipo. Entiendo que muchos no tengan experiencia jugando en primera división, pero yo no vi siquiera la más mínima intención de jugar en grupo, dar apoyo o buscarlo. Está bien que Messi intente llevarse a 5, porque él solo puede con 7, pero él pues, él. Arroé es bueno (o, ya, promete mucho), pero no es Messi. Ni Carrillo es Drogbá.
  • No hubo reacción, ni de jugadores, ni del técnico, esto último siendo lo más fatal. Nada, ni la más mínima idea se vio en la cancha. ¿A tal extremo puede haber afectado el nerviosismo?
  • Chile ganó porque fue más inteligente. Se agrupó, esperó, y mató cuando debió. ¿Para qué sufrir? El grupo de gente (insisto, no era un equipo) que quiso enfrentarlos lo hacía de manera atolondrada, desordenada y sin mucho criterio, a decir verdad. Era cosa de tiempo que les metan el gol.

Yo tengo la idea de que, incluso cuando tienes un grupo inexperto de jugadores, algo se puede lograr. Incluso si nunca han jugado en primera, si el técnico logra llegar a ellos, si logra hacerse escuchar, ellos van a responder. Nada de eso se vio ayer, ni una idea, nada. Mucha individualidad, poco equipo. ¿Se podrá arreglar algo así en dos días? ¿En serio habrá sido solo el nerviosismo?

Mañana lo sabremos.

1 comentario:

Un Oso Rojo dijo...

La historia de siempre. Está bien el individualismo porque nuestra libertad es nustra libertad, pero cuando hay que ser de equipo, hay que ser de equipo.